LECTURAS LUNÁTICAS 2 (RECOMENDACIONES)

¡Hola a todos!

Ya estamos de vuelta con dos nuevas recomendaciones. Como sabéis, la primera de ellas se corresponde siempre con un clásico, con un imprescindible, y la segunda con una obra perteneciente a las últimas décadas. Ambas siempre vinculadas a la ciencia ficción y por supuesto de gran calidad y perspectiva.

¿Estamos preparados? ¡Pues allá vamos!

Primera recomendación del mes:

20.000 LEGUAS DE VIAJE SUBMARINO

de Julio Verne.

11111

Como recordaréis (y si no, ya os lo recuerdo yo), el mes pasado sugerí como lectura clásica la novela Frankenstein o el moderno Prometeo de Mary Shelley por ser considerada como la génesis de la ciencia ficción. Entonces comenté que la ciencia ficción tenía una madre y no un padre. Sin embargo, para ser lo más riguroso posible debo decir que hay dos célebres autores considerados como padres fundadores del género. Me estoy refiriendo, por supuesto, a los incomparables Julio Verne y H.G. Wells. Digno de mencionar es que suelen aparecer a menudo citados juntos sin tener en cuenta que Verne nació 38 años antes que Wells y que las diferencias entre ambas literaturas son muy patentes: la del francés es por lo general alegre y repleta de aventuras, mientras que la de Wells contiene un mayor cariz crítico, moral e incluso político. Poco tienen que ver, en definitiva, un autor con el otro.

Pero centrándome en Verne (ya llegaremos a Wells), me gustaría contaros que nació en 1828 en Nantes (Francia) proveniente de familia burguesa, y que se trata de uno de los autores más traducidos de la historia. En lugar de dedicarse a la abogacía, como su padre, al bueno de Verne le dio por concebir narraciones con todo lujo de detalles, muchas de ellas situadas en lugares que nunca había visitado. Y es que la escrupulosa documentación tanto de carácter geográfico como científico fue una de las características principales de su literatura.

Verne, además, sirve de ejemplo para ilustrar una circunstancia habitual en la ciencia ficción: la asombrosa previsión de lo por venir. Adelantarse a los prodigios científicos del futuro no es, por supuesto, la finalidad del género, pero inevitablemente termina ocurriendo más veces de lo que podríamos suponer. En sus novelas, Verne habla de cohetes, helicópteros, transatlánticos, ascensores, motores eléctricos… ¡Resulta fascinante!

El grueso de la obra de Verne se encuentra enmarcado dentro de la colección conocida como «Viajes extraordinarios» (Voyages extraordinaires), un total de 60 libros de ficción científica, aunque hay que advertir que los ocho últimos, publicados tras su muerte, están escritos parcial o totalmente por su hijo Michel. Incluye títulos tan conocidos como Viaje al centro de la Tierra, De la Tierra a la Luna, La vuelta al mundo en 80 días, Miguel Strogoff o la que nos ocupa: 20.000 leguas de viaje submarino. ¿Y por qué elegir esta última de entre todas? Varios son los motivos: Se trata de una de las más renombradas y adaptadas, cuenta con el personaje verniano sin duda más carismático (el capitán Nemo) y, además, ¿para qué nos vamos a engañar? Me encanta.

Ya conocéis el argumento: el biólogo marino Pierre Aronnax, su asistente Conseil y el arponero Ned Land participan en una expedición con el fin de dar caza a un monstruo marino que está atacando barcos. Tras un breve avistamiento naufragan y son rescatados y hechos prisioneros por el monstruo, que resulta ser un submarino, de nombre Nautilus, pilotado por un tal capitán Nemo («Nadie» en latín). Nada más voy a contar. Eso sí, mención especial merece la lucha contra el calamar gigante.

La novela es aventura y especulación científica en estado puro.

tujrtVerne, que lleva a los protagonistas hasta la bahía de Vigo, visitó en dos ocasiones la ciudad, donde se erigió una escultura para conmemorar el centenario de la muerte del autor. Y ahí ando yo (ver foto), de colegueo con el maestro.

20.000 leguas de viaje submarino se corresponde con el sexto de sus «Viajes extraordinarios», se publicó en 1869 y cuenta con una secuela editada cinco años después: La isla misteriosa.

Ha sido adaptada numerosas veces al cine. La primera versión, muda, data de 1916, pero la más famosa es la producida por Disney en 1954 con Kirk Douglas en el papel del arponero y James Mason en el de Nemo.

20000-leguas-de-viaje-submarino-uk-quad

Y vamos con la segunda recomendación:

PÓRTICO

De Frederik Pohl

djdj

Esta novela roza los límites de las obras que he mencionado como «de las últimas décadas», pues se publicó en 1977, pero he creído pertinente traerla en este momento para dar a conocer un aspecto de vital importancia en la literatura de la ciencia ficción como son los premios, pues suelen servir de referencia a gran parte de lectores. Aunque existen muchísimos, me centraré en los más prestigiosos. Estos galardones son:

Los Premios Hugo (en honor a Hugo Gernsback, del que hablaremos en futuras entregas). Se conceden desde 1953 a numerosas categorías entre las obras publicadas durante el año anterior; los Premios Nébula, concedidos por la Sociedad Norteamericana de Escritores de Ciencia Ficción (SFWA), el John W. Campbell que se entrega al mejor autor novel y el Locus, que es otorgado por el prestigioso fanzine del mismo nombre.

En España tenemos los nuestros propios, por supuesto, y además con carácter internacional. Así, hablamos del Premio Ignotus, similar al Hugo, que premia desde 1991 a las mejores obras publicadas durante el año anterior y se otorga por la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror (AEFCFT); el novísimo Premio Kelvin 505, en el que un extenso y reconocido jurado premia durante el festival Celsius a las mejores novelas de ciencia ficción/fantasía/terror y géneros aledaños publicadas en castellano durante el año anterior; el Premio Domingo Santos, que convoca y otorga la organización de cada HispaCon al mejor relato en castellano del concurso realizado exprofeso; el Premio UPC de novela corta que convoca la Universidad Politécnica de Cataluña y que llegó a ser el más importante a nivel europeo o el Premio Alberto Magno de novela corta, que convoca la Universidad del País Vasco y es el más antiguo de nuestro país.

Mención aparte merecen otros de carácter comercial como el Premio Minotauro u otros que comienzan a instaurar con gran acierto páginas webs y blogs como los Premios Imperdibles o los Guillermo de Basquerville.

¿Y qué tiene que ver todo esto con Pórtico, la novela que hoy recomiendo?, os preguntaréis. Pues que se trata de la única en la historia que ha conseguido el Hugo, el Nébula, el John W. Campbell y el Locus. Y esto es algo a tener muy en cuenta.

La obra narra la historia de Robinette Broadhead, un humilde «minero de alimentos» que malvive en una Tierra superpoblada y empobrecida al que un día le toca la lotería y decide invertir el premio en un viaje a Pórtico, asteroide donde se han localizado los misteriosos e indescifrables restos de una civilización de extraterrestres a quienes se ha denominado como Heeches. Estos restos incluyen un conjunto de pequeñas naves para 1, 3 o 5 tripulantes con ignotos destinos programados que pueden conducir hasta tesoros alienígenas o bien hasta la peor de la muertes. La flota se convierte en una suerte de ruleta rusa. Robinette decide arriesgarlo todo y consigue volver de una pieza y con un cargamento que le hará rico. Sin embargo, un insufrible sentimiento de culpa le azotará duramente.

La novela nos cuenta lo acontecido en ese viaje que, a pesar del éxito, ha precipitado al protagonista hasta una horrible situación de pesar. Se narra tanto en pasado (la historia en sí) como en presente (la terapia de Rob con un psicólogo virtual que irá desvelándonos la razón de sus traumas).

Una historia sobre humanidad, sobre decisiones desesperadas y no tanto, cargada de misterio, asombro y especulación político-social. Pórtico es una novela muy original y difícilmente enmarcable en un solo subgénero (puede ser distopía por la sociedad indeseable y ficticia que muestra, como puede ser space opera, por lo que tiene de aventura espacial futurista). En cualquier caso, una gran novela de ciencia ficción con final explosivo de los que dejan huella.

Pórtico es también uno de esos extraños casos en los que una gran historia convertida ya en un clásico, con premios por doquier, con éxito a todos los niveles, no se ha trasladado al cine. Su autor, Frederick Pohl (escritor, editor, crítico y agente literario) añadió a Pórtico otras tres novelas, en mi opinión, muy inferiores. Sí destacaría sin embargo otras de sus obras como Homo Plus (en la que se trata el más que interesante transhumanismo) o Mercaderes del espacio (ácida sátira del capitalismo).

Y hasta aquí las recomendaciones del mes. Espero que las disfrutéis.

En abril, más. ¡Cuidaos!

 

SELECCIONADOR DE LA ANTOLOGÍA “VISIONES”

Es para mí un honor haber sido nombrado seleccionador junto a José Antonio Fideu, ganador del Premio Minotauro 2016, de la mítica antología “Visiones”, convocada por la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror (AEFCFT) con ánimo de descubrir y promocionar a escritores noveles en castellano, fomentando a su vez la divulgación del género. Año tras año, “Visiones” termina convirtiéndose en una publicación de gran relevancia, así que… ¡animaos a participar!

1845957940-espacio-ataque-2-frank-frazetta-100-pintados-a-mano-_atilde_-leo-reproducci_atilde_-n-museo-calidad-de-55942_600x332
En esta ocasión, la temática girará en torno a LA PARADOJA DE FERMI o la aparente contradicción entre las estimaciones que afirman que hay una alta probabilidad de que existan otras civilizaciones inteligentes en el universo observable y la ausencia de evidencia de dichas civilizaciones. Hace un tiempo colgué en mi página de Facebook un vídeo con diez teorías plausibles al respecto. Lo podéis volver a ver en el siguiente enlace:
https://www.facebook.com/PlayGroundMag/videos/1334260889947117/
José Antonio y yo esperamos vuestros relatos. ¡Suerte!

Las bases de la convocatoria: http://www.aefcft.com/convocatoria-de-visiones-2017/

 

«EL OJO DE DIOS», GANADOR DEL PREMIO IMPERDIBLE 2017 A MEJOR LIBRO FANTÁSTICO EN CASTELLANO

Pues ha terminado sucediendo. Para mí, el premio era estar nominado junto a obras de autores como David Jasso, David B. Gil, Guillem López, Edmundo Paz Soldán o Sergio Sánchez Morán entre otros; junto a obras de editoriales tan punteras como Anagrama, Suma de letras, Fantascy, Nevsky, Páginas de espuma, Sportula, Aristas Martínez o Fata Libelli. Sin embargo, se ha colocado la guinda y «El Ojo de Dios» se llevó el galardón que otorga «El biblionauta».

Mil gracias a todos los que lo han hecho posible.

 

LECTURAS LUNÁTICAS (RECOMENDACIONES)

Me gustaría contaros que voy a comenzar una serie de recomendaciones literarias de carácter mensual (si el tiempo, maldito tiempo, me lo permite) que he decidido titular: «Lecturas Lunáticas». Aparecerán tanto en la web de la librería toledana «La madriguera de papel» (http://www.lamadrigueradepapel.com/) como aquí.

Las recomendaciones, debo advertir, girarán en torno a la ciencia ficción, un género lamentablemente denostado en nuestro país, arrinconado como literatura menor. Y lo cierto es que uno de los principales motivos de que haya aceptado este encargo no es otro que el de mostraros una ciencia ficción de altísima calidad, de modo que nos lleve a replantearnos nuestras posibles reticencias hacia el género. No os preocupéis, no pretendo lanzar arenga alguna, solo ofreceros algunas lecturas que a mí me entusiasmaron y que considero destinadas a cualquier lector que se precie de serlo.

Mi idea es traer dos obras cada vez. Una de corte clásico, imprescindible, muy probablemente conocida por todos, y otra más actual que nos brinde una visión de lo que se viene escribiendo en estos últimos años dentro de la también denominada literatura especulativa.

¿Estamos preparados? Venga, agarraos fuerte que despegamos…

Primera recomendación del mes:

FRANKENSTEIN O EL MODERNO PROMETEO

de Mary Shelley. 

No podía empezar con otro título. Habría sido imperdonable, pues se trata de uno de los grandes clásicos de la literatura universal, una obra maestra convertida en icono popular que, para colmo, es considerada como la génesis de la ciencia ficción. Cierto es que existen obras anteriores enmarcables dentro del género, pero la de Shelley fue la novela que supuso un antes y un después. Sí, amigos, no hay un padre de la ciencia ficción, sino una madre.

Aunque la obra se publicó en 1818, fue engendrada durante una noche de verano de 1816,un verano invernal debido a la erupción del volcán Tambora, en casa de Lord Byron, quien retó a los aquella noche presentes a escribir una historia de terror. A pesar de que Mary no completó la suya, el texto fue enriqueciéndose hasta dar forma, dos años más tarde, a la obra que todos conocemos, introduciendo elementos científicos que se basaban en experimentos de su época como el uso de la electricidad para devolver la vida a lo ya muerto.

Actualmente, Frankenstein se enmarca con claridad en uno de los numerosísimos (demasiados) subgéneros de la ciencia ficción que iremos conociendo a lo largo de las recomendaciones mensuales: el de la ciencia ficción terror o, si queremos rizar el rizo, en el de la ciencia ficción de terror gótico, pues añade una ambientación vinculada a la estética romanticista.

Poco hay que contar de su argumento que no sepamos: la novela narra la historia de un joven, de nombre Víctor Frankenstein, que decide dar vida a un cuerpo constituido a partir de la unión de partes de cadáveres. El fulano tiene éxito en la aparatosa empresa, pero termina rechazando a su criatura, la cual huye del laboratorio para ir a darse de bruces con un mundo que también le repudia. El odio y la sed de venganza inundarán al monstruo, lo que termina desencadenando el resto de acontecimientos que prefiero no revelar.

Como el subtítulo indica, se inspira en el mito de Prometeo, el titán de la mitología griega que crea a los hombres modelándolos con barro y termina siendo castigado por los dioses. En la obra de Shelley, Víctor, el moderno Prometeo, es castigado, pero por su propia creación.

El tema de los nuevos Prometeos es recurrente en la ciencia ficción y a mí me parece de lo más sugestivo. De hecho, lo he tratado en algunas de mis obras, tales como Engendro o en la novela Laberinto Tennen (recordad el personaje de Gorg al que se le llega a denominar “Prometeo querido”).

Frankenstein muestra un desafío a lo natural a través de la evolución científica, a través de un uso irresponsable de lo tecnológico (algo también muy presente en mi novela de los tennen, donde la Nueva Inquisición llega a prohibir la utilización de la tecnología). La consecuencia será el irremediable nacimiento del mal.

La obra está narrada de forma epistolar, muy exitosa en la época, y aunque el recibimiento inicial de la crítica fue irregular, al público lector le gustó y terminó resultando un éxito.

Fue llevada al teatro ya en la década de 1820 y la primera versión cinematográfica, de 16 minutos a cargo de la Compañía Edison, está datada en 1910. La versión más conocida, la de la Universal con Boris Karloff interpretando al monstruo, ya es de 1931 y dio lugar a una monstruosa (evidentemente) franquicia.

Como colofón, me gustaría recordar que Frankenstein NO es el engendro, sino su creador. La criatura, con muchísimo acierto simbólico, carece de nombre. Si acaso, podríamos denominarle como “Monstruo de Frankenstein”.

Y vamos con la segunda (y última) de las recomendaciones del mes:

 LA CARRETERA

de Cormac McCarthy.

Una obra ya del siglo XXI. Del año 2006 para ser exactos.

La he traído como ejemplo de lo que sucede de cuando en cuando en la ciencia ficción: que un escritor generalista, considerado de primerísimo nivel, haga incursión en el género y triunfe con esa obra. En este caso, La carretera obtuvo, entre otros reconocimientos, el Premio Pulitzer de 2007, ahí es nada.

Cormac MacCarthy es uno de los grandes novelistas norteamericanos de su tiempo, con una literatura muy personal, cruda, precisa e irónica, y está claramente emparentado con Pynchon, Roth, Faulkner o el estupendo Jim Thompson. ¡Menudo grupito!

Cormac es muy conocido por la denominada Trilogía de la Frontera (Todos los hermosos caballos, En la frontera y Ciudades de la llanura), por la novela llevada con un éxito arrollador al cine No es país para viejos y por esta que nos ocupa: La carretera.

La obra se considera de ciencia ficción por lo que tiene de especulativo y a su vez se enmarca dentro del subgénero denominado «post-apocalíptico».

Narra la odisea emprendida por un hombre y su hijo en un mundo gris destruido años atrás por un cataclismo desconocido. La pareja, que huye del frío, se desplaza siguiendo el curso de una carretera. En su camino, se encontrarán con algunos de los escasos supervivientes convertidos, fruto del hambre, en caníbales.

La novela muestra distintas maneras de reaccionar a una misma situación extrema y conduce a reflexionar sobre la naturaleza humana a través de una historia cruda y áspera. Incluso los protagonistas carecen de nombre: son denominados como «el hombre» y «el chico». La relación entre ambos será interesantísima, pues el niño vive obsesionado por no convertirse en uno de «los malos» y le sirve al padre para no caer en los brazos de la locura. El hijo se convierte en su maestro.

Mención aparte merece el final, en mi opinión, de una ambigüedad exquisita.

La obra refleja un claro sentimiento de desesperanza y vacío, temas que, de nuevo, me cautivan. De hecho, aparecen en otras de mis novelas como El Ojo de Dios o Éxodo.

El estilo de La carretera, como no puede ser de otra forma, es sobrio, sencillo y complejo a su vez. Va directo al mentón y utiliza rápidos diálogos (por cierto, sin el uso habitual de la raya).

Resultado de imagen de LA CARRETERA PELICULA

La carretera fue trasladada al cine en el 2009 con un gran elenco: Viggo Mortensen en el papel de «el hombre» y apariciones de Charlize Theron, Robert Duvall o Guy Pearce. Creo que se trata de una muy buena adaptación que refleja perfectamente la opresión del texto.

¿Estáis dispuestos a que os remuevan por dentro? ¡Pues adelante! Ya me contaréis.

Y con esto termino. Espero que sigáis las lecturas lunáticas del mes que viene.

¡Paz y prosperidad!

 

«EL OJO DE DIOS» NOMINADO A MEJOR LIBRO FANTÁSTICO EN CASTELLANO EN LOS PREMIOS IMPERDIBLES 2017.

¡Empezamos el año con una magnífica noticia! Mi primera novela, «El Ojo de Dios», ha sido nominada a los Premios Imperdibles 2017 en la categoría de «Mejor libro fantástico en castellano». Se otorga por la web El biblionauta en dos fases: una primera restringida a un jurado de dicha web y una segunda abierta al público.

Sólo estar en esa lista compitiendo con obras de Edmundo Paz Soldán, Guillem López, David Jasso o David B. Gil; con obras de editoriales como Fantascy, Anagrama, Suma de Letras, Páginas de Espuma, Nevsky, Fata Libelli, Sportula o Aristas Martínez es un verdadero lujo.

Si te apetece participar, pincha aquí. Es muy fácil y no hay que registrarse. Se selecciona la obra que consideres como la Imperdible 2017 y das al botón “VOTE”. El plazo acaba el 6 de febrero.

Estos son los candidatos:

Muchas gracias por el apoyo que me brindáis. Sois geniales.

¡GANADOR DEL PREMIO DOMINGO SANTOS 2016!

No cabe duda de que 2016 está resultando espectacular literariamente hablando. Hace nada resulté ganador del Premio UPC y ahora… del Domingo Santos, algo que nadie ha conseguido en un mismo año. Y lo cierto es que me cuesta creer estos logros. Tal vez sea muy poco el tiempo para procesarlos, apenas llevo un año mandando obras a concursos de género. Fui finalista del Alberto Magno, finalista del TerBi, ganador del UPC y ganador de este Domingo Santos… en mi primera participación. Increíble.

david-luna

Además, creo que este premio ha sido muy especial por aquello de que se entregó en la Convención Europea de la Ciencia Ficción (EuroCon) celebrada en Barcelona. Esto supuso que lo recogí frente a lo más granado del mundillo y pude conocer a gran parte de los que allí se congregaron. Para remate, no supe que era el ganador hasta el último instante, cuando dijeron aquello de «el ganador es…» y esto aportó aún más emoción y subida de adrenalina.

En cuanto al relato premiado, se publicará en la revista «Delirio» y se titula «La fiebre». entrega-domingo-santosTranscurre en un futuro soporífero donde las temperaturas se han disparado tras una cruenta guerra con unos alienígenas que, derrotados, ahora malviven en nuestro planeta sin sustento y agonizantes por el tremendo calor. La historia narra cómo una pequeña aldea pretende sobrevivir a la migración hacia el norte de miles de extraterrestres que arrasan con todo a su paso.

¡Espero que os guste!

 

MI NUEVA NOVELA, «LABERINTO TENNEN», VE LA LUZ.

El día 3 de noviembre se pone a la venta mi primera novela extensa con la editorial malagueña El Transbordador. Una obra a la que dediqué todo un intenso año y en la que se fusiona la fantasía con la ciencia ficción. ¿Os cuento la sinopsis? Ahí va:

“En un futuro donde la Nueva Inquisición ha sumido al mundo en una especie de Neomedievo al prohibir el uso de la tecnología, Bastián, un joven con capacidades extrasensoriales, asediado por sueños desconcertantes y tal vez premonitorios, recibe la visita de dos tennen –paladines del bien y la justicia–, que lo invitarán a acompañarlos y pasar de una precaria supervivencia como ladrón a una vida cargada de acontecimientos inimaginables.

Bajo las enseñanzas del comandante Lux.Zu, en la fortaleza de Albemuz, aprenderá las diversas técnicas tennen sin saber que forma parte de un complejo y misterioso plan que pretende desbaratar una confabulación para acabar con todo lo que suponga una amenaza al atenazado sistema establecido. La aventura sumergirá a Bastián en un viaje directo a la esencia misma del Mal, a la esencia misma del Bien y a la esencia misma de sí mismo en un laberinto onírico tal vez sin salida”.

Para remate, la editorial ha decidido sacar la obra a todo lujo: pasta dura, brillo, guardas rojas y papel de 90 gramos. Son 433 páginas con prólogo de Juan Antonio Fernández Madrigal, cubierta de Juan Alberto Hernández y brutal maquetación de Pilar Márquez.

Os dejo las fechas del TennenTour 2016.

SEMANA GÓTICA DE MADRID. CHARLA SOBRE EL PROCESO CREATIVO DE «EL OJO DE DIOS».

El ojo de Dios0111semanagoticaDentro de las actividades de la 8ª Semana Gótica de Madrid, me podréis encontrar dando una charla sobre el proceso creativo de El Ojo de Dios. Será el próximo martes 25 de octubre a las 19:00 horas en la librería Estudio en Escarlata de Madrid. Tendré cuarenta minutos para comentar diversos aspectos de la obra que nunca he revelado previamente y que a muchos os pueden resultar interesantes: El germen de la idea, las auténticas obras de las que bebe, las inspiraciones para cada personaje y cada escenario, la razón de los nombres elegidos, los problemas que encontré al escribir determinadas secciones e incluso el verdadero motivo (personal) por el que el calor es uno de mis temas recurrentes.

¿Os pongo un ejemplo? ¿Recordáis la prisión de Hélix? 14341528_1052953381491658_1738358385_nDesvelaré el porqué de su nombre y en qué dos prisiones reales me inspiré para crearla. Además, en ella transcurren dos escenas con un origen muy cinematográfico. Desvelaré cuáles son. 😉

Por si fuera poco, llevaré un manuscrito repleto de correcciones para el que quiera echarle un vistazo.

Después, nos podemos tomar unas cervecitas. ¿Qué os parece?

ENTREGA DEL PREMIO UPC

20160923_120957-1-1.jpgSolo puedo decir palabras bonitas, y es que he vuelto a casa con una magnífica sensación de plenitud. Pero os cuento, os cuento: la entrega del premio se realizó durante el acto de inauguración del curso académico en el auditorio del edificio Vértex con gran pompa (coro de la universidad incluido), aunque no me enteré de casi nada porque transcurrió al completo en catalán. No obstante, oír tu nombre y recibir el aplauso de la comunidad universitaria fue de lo más satisfactorio.
Y a ello debo añadir, por supuesto, la presencia de Miquel Barceló, (editor, crítico literario, traductor, antologista, escritor…), a quien admiro desde mi juventud. Me acogió con cariño y no se separó de mí hasta la despedida. 20160923_105632-1.jpg
Charlar largo y tendido con él fue toda una experiencia. De sus manos recibí el diploma acreditativo del premio. Con posterioridad, disfrutamos de un ágape y terminamos con una comida más privada (éramos unas veinte personas) en un salón del rectorado. Pude conocer en persona al rector y a alguna personalidad política y académica. Todos ellos de lo más simpáticos y agradables. Y en fin, solo me queda añadir una última cosa: espero poder repetir premio alguna vez. Y desde este humilde blog, darles las gracias a todos por el premio y la acogida. Me quito el sombrero.